Mundo ficciónIniciar sesiónMi quijada no cae al suelo porque la tengo pegada de lo contrario ya estuviera en el suelo, no puedo creer lo que estoy viendo.
—¡LOUIS! —Grito pero no alzo tanto la voz para que mis papás no vengan, entro en la habitación y cierro la puerta tras de mí —¿Qué diablos estás haciendo?¿Qué diablos te pasa?¿Por qué tienes eso en las manos?
—Porque es suave y me gusta mucho —dice simplemente.
Yo hago una mueca de incredulidad —Ya suelta esa cosa, no quiero







