Capítulo 52— El destino nos quiere unidos
Narrador
Manteniéndose de pie a las afueras del edificio del conglomerado Duval, Alexandra se preguntaba si debía seguir, pero sabiendo que no había marcha atrás después de renunciar, liberó un poco de aire antes de entrar por las amplias puertas.
Según la cita establecida, debía estar a esa misma hora allí, por lo que caminando hasta la recepción sobre el reluciente piso de granito, aclaró su garganta al llegar, antes de decir
—Buen día. Tengo una entr