El sonido de los pasos sobre la nieve lo puso alerta, escondió su cuerpo detrás de un árbol tratando de mantener la serenidad. Se le había hecho difícil escabullirse del resto de sus compañeros que vigilaban la zona, si lo descubrían era hombre muerto.
—Ostión —murmuraron en un idioma que se le dificultaba entender, japonés.
De apoco salió de su escondite encontrándose frente a él a cinco hombres de rasgos asiáticos, sus enormes abrigos ocultaban el armamento que cargaban.
—Nuestro líder te