El avión aterrizó por la noche en la pista privada en Moscú, varías camionetas aguardaban por ellos y todo el equipo. Esa noche tendrían que escoltar al Jefe a la torre central para reunirse con los líderes de la Bratva.
Mandó a su esposa en una de las camionetas dando órdenes estrictas que la llevaran directo a la mansión sin ninguno contratiempo o altercado.
Aunque Rusia era un lugar intocable no estaba demás tomar precauciones, no se podía arriesgar a descuidar su seguridad, el que sus en