Camila
Observó el agarre por unos segundos, frunció el ceño y se soltó, traté de disimular mi decepción y fingí sonreír.
—No confundas las cosas, Camila
—Yo... —quise hablar pero no sabía que decirle, el nudo en mi garganta no me dejaba.
—Duerme —dijo saliendo de la habitación y dejándome un vacío enorme, las lágrimas querían salir pero no lo permití, ya no quería seguir llorando y verme como tan frágil y débil.
Me metí a la cama cerrando los ojos y tratando de alejar todos los recuerdos e