Mundo de ficçãoIniciar sessãoA las 8am la alarma sonó como cada sábado. Di unas vueltas en la cama, las pocas horas de sueño que tenía no me bastaban. De un manotazo apagué el reloj y sin abrir los ojos me giré y volví a enredarme en el edredón.
—¡Despierta mamá! Llegaremos tarde otra vez —gritó una pequeña voz mientras saltaba en mi cama.
—Ya Noah… cinco minutos más… —rogué







