Mundo ficciónIniciar sesión—Mantén la cabeza abajo —ordenó entre gritos.
Subimos a un helicóptero y una vez dentro comencé a temblar fuertemente. Todo mi cuerpo se estremecía y no podía calmarme.
—Por favor, tranquilízate, ya estás a salvo. No dejaré que nada te pase. Debes calmarte —al fin su voz se volvió clara, levanté la cabeza de entre mis piernas para mirarlo a los ojos. Su mirada estaba al rojo vivo







