Miró los mensajes de las chicas, en los que le decían de la sorpresa para su amiga, no tenía muchas ganas de divertirse por culpa de ese malnacido que le jodió la vida. Les contestó que sí se uniría a la fiesta en el club.
Eligió ropa hermosa que le subieran sus ánimos, decidió por un vestido rojo, pegado al cuerpo, cuello tortuga que le ayudará a cubrir algunas marcas que aún son visibles en su cuello. Se marchó de la habitación para no seguir preocupando a su padre, le pidió a la cocinera de