Vicky, algo aturdida, miro con desesperación a Alondra, con sus ojos con ganas de llorar, porque no puede defenderse ante tanto ataque, ella deseaba gritarles que no la juzgaran con el trabajo honrado que ella hace, pero no sale sonido de su garganta. Alondra, al ver que Vicky, que hace un gran esfuerzo por querer hablar, va a intervenir cuando una voz, los silencio a todos.
—Buenas noches, estimados, como verán, este es un evento muy importante para mi hijo Nelson ¡Ven, acá, Hijo! — Nelson se