Al entrar al salón, Federico y Penélope, con el vestuario que las chicas usaran para el evento, encontraron a las chicas que estaban con dolores muy fuertes en el estómago, que tuvieron que llamar a una ambulancia y trasladarlas al hospital. Federico estaba que se lo llevaba el demonio, las muchachas se habían intoxicado o eso se imaginaban, excepto una chica de las internacionales.
— ¿Qué fue lo que les paso, Alondra?
— No sé, de un momento a otro comenzaron con cólicos, por eso les dije que