Capítulo LVI: Juramento
Leyna le miró con inocencia y a la vez mostrando una disculpa.
—Quisiera recordarte a ti también… —susurró con la voz desgarrada—. Sobre todo a ti, Josh.
Josh se sobó la nuca y una punzada le molestó el pecho.
—El doctor ya nos explicó que la memoria a corto plazo es más frágil y difícil de volver, quizás por eso no me recuerdas —mintió Josh sintiéndose como un patán.
Los ojos azules de Leyna decayeron y sus labios se curvaron hacia abajo.
—Desearía no haberte olvidado,