La semana comenzó como de costumbre. En medio del ajetreo de la jornada laboral y del tráfico en la carretera.
Thomas salió algo más temprano precisamente para evitar las largas colas. Sin embargo, quedó atrapado en medio del caos y del ruido de los cláxones. A pesar de ello, no paraba de pensar en la llamada de Annie. Le urgía saber si había sido él quien atendió como lo sugirió Alice.
Al llegar a su oficina, encontró a Jimmy esperándolo con una taza de café en la mano.
—¿Cómo te sientes