Cada vez más lejos...
A la mañana siguiente, el sol apenas comenzaba a asomarse cuando el camión de la mudanza llegó frente a la casa.
Annie ya estaba despierta. Había pasado la noche organizando lo poco que tenían, seleccionando cuidadosamente aquello que realmente necesitaban llevar. No era mucho lo que poseían, pero cada objeto tenía una historia, un recuerdo, un pedazo de su vida.
Cuando escuchó el motor del camión, supo que era él.
Anthony estacionó detrás y bajó del coche.
Vestía de manera más informal que