POV de Annie
Caminé hasta la mesa, intentando disimular mi desconcierto. Tomé asiento. Ninguno de ellos se atrevió a verme, ni a hablar. Era como si mi presencia los obligara a callar.
El silencio era realmente incómodo. Pero también, era revelador.
Estaban hablando de mí. De ello, no cabía duda.
—¿Me perdí de algo? —pregunté entonces.
—No —El señor Holder se apresuró a responder—. Sólo hablábamos de números y cifras.
Thomas, en cambio, sacó el móvil de su bolsillo y se levantó dicien