Capítulo XI. Las consecuencias del orgullo.
Benearo.
-" ¿Cómo puede un solo hombre acabar con mi hermano y conmigo, y más cuando atacábamos al mismo tiempo los dos?, Desde luego mi futuro cuñado, está hecho de otra pasta, ¿Será que la cabrona de Ranita se buscó uno fuerte adrede, para tenernos al hilo, a Ruyman y a mí? "- mi mente divagaba mientras me tocaba la mandíbula que aún me dolía.
Estaba caminando por el pasillo, regresando del gimnasio del hotel, donde los dos gemelos Bencomo habíamos recibido la paliza de nuestra vida. Lo peor