39 - Me haces bien.
Cuando despierto por la mañana, lo hago bastante alterada. Aún sigue haciendo estragos en mi mente, el recuerdo de lo sucedido. La maldad y la decisión segura que emanaban los ojos de aquel hombre, dispuesto a deshonrarme de una manera tan vil, que no tiene justificación. Sus manos y su boca, adueñándose a la fuerza de mi piel.
Aún sigo escuchando mis gritos, suplicando piedad, porque no podía defenderme. Podría simplemente dejarlo pasar, como una mujer madura, pero ni siquiera la madurez, logr