36 - El Rescate.
ISMAEL.
Estaba recorriendo la ciudad, frustrado por no pasar el fin de semana con ella, por el golpe de realidad que me causo la noticia de su compromiso, por lo tanta que es, por lo tonto que fui.
—Señor —Roberts estaciona el vehículo.
—No te he dicho que paremos —mascullo. Mi malhumor aún no se ha disipado en lo absoluto.
—El señor Rafael —dice. Esa información llama mi atención. Me enderezo en mi lugar, mientras observo el lugar que indica. Frunzo el ceño—. Está con su hermana, señor.
—Lo ve