CAPÍTULO 24
Todo mi cuerpo se congelo al escucharla, no sabía que sentir en ese momento, quería que el piso se abriera y de paso me tragara al tener todas las miradas sobre nosotros dos, en especial sobre mí, miradas juzgadoras, ni si quieran me daban el voto de la duda.
Jamás en mi vida había sido humillada y lo estaba haciendo ahora por la ex de mi esposo, alguien con el orgullo herido. Volteé a verlo a mi lado, quien mantenía su mirada fija en el escenario, sus manos estaban en puño y supe q