CAPÍTULO 12
Era fin de semana, lo que significaba levantarme lo más tarde posible, no quería hacer nada en el día de hoy y la pasaría entre las sábanas de mi suave cama mientras hacia una larga maratón de películas.
Eso haría si no tuviera una hija y un falso novio intenso, sin la capacidad de sobrevivir un fin de semana sin verme. Eran las ocho de la mañana cuando Adriano entró a mi habitación y literalmente se acostó encima mío para levantarme, creí morir del susto, pero no.
Ahora me había ba