CAPÍTULO 11
Salimos del ascensor y negué.
—¿Por qué tendríamos que almorzar juntos cuando nunca lo hemos hecho desde que estoy trabajando aquí? —cuestioné, apurando el paso.
—Por esa misma razón —respondió simple—. Ahora, ¿A dónde y quien es el Ryan con quien comeremos?
Me detuve mirándolo muy seria.
—Ve e invita almorzar a tu querida Antonia, estará encantada de hacerlo y a mi déjame.
Continué caminando, pero su agarré en mi mano me detuvo.
—Estas celosa, yo estoy celoso y nada bueno saldrá de