Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo cuarenta y siete: Invasión
— ¡Jodeeeer! —chillo como si hubiese visto un fantasma. Hay alguien en la casa.
La puerta del departamento se abre dejando ver a una Megan Davis empapada de pies a cabeza. Con una rapidez impresionante, Clinton me extiende una sábana mientras yo busco desesperada su bóxer. Intercambiamos prendas y nos apresuramos en cubrirnos. En otras circunstancias, la escena me hubiese resultado graciosa.
Mi mejor amiga







