Selene pasó cercas de la oficina de Emmett, se sintió abatida al mirar como el hombre trabajaba sin descanso, llevaba un mes desde que regresaba del trabajo, comía y volvía a meterse a su oficina.
Ella miró la hora en su teléfono y eran pasado las tres de la mañana…fue escaleras abajo y trajo un vaso de leche tibia para luego ponerlo sobre el escritorio.
—Esto es agotador cariño…deberías dormir ahora, mañana volverás al trabajo así, tienes grandes ojeras igual a las de un mapache— bromeó ella p