Capítulo 92
Santiago
Mi madre y mis hermanas, Clara y Elsa me estaban ayudando a acomodar mi corbata que se rebelaba a ser acomodada. Me sentía ansioso por casarme con mi esposa ante la máxima entidad religiosa y me emocionaba mucho hacerlo.
–Santiago, tienes que quedarte quieto o no te podremos acomodar la corbata.
–Me quedaría quieto, pero todas ustedes me hacen montón y así no puedo dejarme que me acomoden nada.
–No me digas eso, hijo. Yo soy tu madre y tienes que estar impecable para cuand