Capítulo 144
Santiago
Como cada lunes desde que Julieta estaba en el internado, Helena y yo la fuimos a llevar temprano, nos despedimos de nuestra hija y ambos nos alegramos de que se metiera muy sonriente con otra muchacha que a un primer vistazo se me parecía a alguien que conocía, pero eso no podía ser.
–Santiago, te quedaste muy serio, ¿ocurre algo?
Helena es muy perceptiva y se percató de como yo veía a la muchacha que entró con nuestra hija al internado, pero no le podía confesar quién se