Mundo ficciónIniciar sesiónMartina se quedó escuchándolo paralizada, se clavó las uñas en las palmas de las manos para comprobar que no era un sueño, sus piernas le temblaban, Pero era él, Angello, regio, imponente, hermoso, se veía desenfadado vestido de manera informal, más joven, sus ojos brillantes, le aceleraban su corazón, que latía desbocado sin control, mientras un sudor frío recorría su cuerpo, sus palabras habían sido c







