Mundo ficciónIniciar sesiónAl escucharlo pronunciar esas palabras, Martina se arrodilló encima de la cama, lo tomó del rostro y lo giró hacia ella —No sé si llegue a ser la mujer de tu vida, porque no sé lo que nos pueda deparar el futuro, me gustas mucho, me encantó estar contigo, compartir pensamientos, unir nuestros cuerpos fue una de las sensaciones más maravillosas que he sentido en mis casi veintinueve años.
«Pero desconozco si lo que sien







