CAPÍTULO 40
Lían acaricia con sumo cuidado la mano de Anne, casi como si este gesto lo hiciera sentir útil ante el estado de su compañera. Su mente perdida en el desespero, su lobo al borde de la locura al no ser capaz de hacer para ayudar a su Luna. La idea de que tal vez si salía y dejaba salir a su lobo a drenar el torrente de emociones estaba sintiendo, podría pensar con la cabeza más fría. Es por ello que tras esta idea estaba por soltar la mano de Anne, pero antes de hacerlo puede sentir como esta se