Mundo ficciónIniciar sesiónMientras en el hospital
— ¿Cómo puede una mujer dormida ser tan hermosa? — Se preguntaba Esteban en voz alta
— Es que tú me miras con amor — entrecerrando los ojos con una leve sonrisa
— Traviesa has estado despierta — Indica Esteban
— ¿No me digas que no sabías?, escuche perfectamente que te dije







