Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Esteban salió del lugar, no pudo evitar patear las llantas de un auto provocando que las alarmas de auto se encendieran haciéndolo rabiar más.
—Colmate que todos nos están viendo—Trato inútilmente de hacer que su amigo se detuviera.
—Es que ella y ese imbécil, ¿La viste? —Estaba desesperando jalándose los cabellos dando vueltas una y otra vez.
&







