Mundo ficciónIniciar sesiónAquella mañana, paso como volando, es que cuando su mano volvió a tocar un pincel el mundo desaparecía, Sofía le regalo unos lienzos en blanco junto con unos caballetes para que siguiera practicando, ya que le había contado que tenía en la casa donde trabajaba un enorme jardín, el camino hasta la casa de William y Diana iba imaginando que volvía a pintar por sobre el aire.
—Creo que haré unas deliciosas







