Mis sentidos se recomponen y al abrir los ojos la realidad me golpea de nuevo. Las lágrimas de me salen mientras Maximiliano me pregunta que me ha pasado.
—Hermosa háblame qué sucede.
Niego poniéndome de pie, quiero salir corriendo de aquí. Tiemblo, siento que el destino está jugando conmigo de una forma muy cruel y aun no logro reponerme del impacto.
—Necesito ir al baño.
—Si claro, ven que esta por aquí.
Me señala hacia donde tengo que ir y me encierro dejando la espalda contra la puerta