Una vez que los médicos consiguieron estabilizar a mi padre, vinieron a la sala donde estábamos a hablar con nosotras, nos aconsejaron marcharnos a casa, pero mi madre era muy cabezona y quiso quedarse en el hospital, acercándose a nosotros minutos después los padres de Katia y Erika, que se enteraron de que mi padre estaba muy mal marchándonos nosotros ya que mi madre no se quedó sola. Salimos a la calle, cogiéndome Erik de la cintura con su brazo hasta su coche, sin dejar que se acercara Kev