CAPÍTULO 41

—Dios Alison, me tienes muy preocupada…solo has estado llorando y aún no me dices la maldita razón…¿Qué te hizo Noah? Dímelo para ir a partirle su estúpida cara.

Tomé un poco de agua e inhalé hondo, no me salían las palabras, me estaba ahogando con mi dolor y tenía mucha vergüenza cuando no debería de ser así.

Mia me había traído a su casa, me había dado un baño y ahora estaba en su cama, con su ropa, mientras continuaba llorando.

La amaba tanto.

—¿Mi carro? —pregunté en un susurro.

Mi cabeza
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App