Una semana después.
—Llegaste Ali —saludó efusiva Olivia en cuanto llegué a la mesa donde estaban todos—. ¿Cómo crees que te fue?
—Muy bien, ¿ustedes? —era muy dedicada y no hubo ninguna pregunta que me hiciera dudar.
—Solo sé que lo di todo —respondió sonriendo.
—Igual, esperemos buenos resultados o la pasaré muy mal en vacaciones —confesó Ava, dándole un fuerte mordisco a su hamburguesa.
Comía tan mal, jamás la había visto cuidando su alimentación y seguía esplendida. Sin duda era una de