59. Te esperaré
59. Te esperaré
Justin se quedó rígido como una estatua, aunque su boca se movía muy activamente sobre la de Livi. Su pequeña y traviesa lengua se metió sin permiso, enredándose con la suya.
El recuerdo no le hacía justicia; las noches que soñó con ella no eran nada comparado con tenerla físicamente pegada a él.
El gemido de Livi lo devolvió de golpe a la realidad. Le hizo consciente del sitio donde estaba, se apartó bruscamente, alejándose de ella.
Livi se mordió el interior de la mejilla, sop