43. ¿Te gusta la vista?
43. ¿Te gusta la vista?
La primera sorpresa fue llegar a Roma; la segunda, encontrarse con una caravana discreta de vehículos negros y seguridad privada. Ningún paparazzi logró acercarse a ellos y, de alguna manera, eso la hizo sentir bien.
No quería ser la actriz, solo la mujer que venía a disfrutar de su luna de miel con su esposo. Estaba cansada de los reflectores, de tener toda la atención del público encima.
—¿Cuántos días vamos a quedarnos? —preguntó, subiendo al auto. Nathan protegió su c