22. Estás ciego
22. Estás ciego
Nathan asintió y sonrió, sintiendo que sobraba en ese momento. Se hizo a un lado.
—¿Por qué no le muestras su habitación? —sugirió—. Aprovechas y se ponen al día, aunque no creo que haya mucho que contarse con tres días de no verse —dijo, apartándose del camino cuando Claire tomó la única maleta que traía.
—Gracias, señor Coleman —dijo, regalándole una sonrisa.
Claire era simpática, se parecía mucho a su padre; contrario a Layla, era hermosa a su manera. Cabello castaño, ojos gr