145. Mi corazón es tuyo
145. Mi corazón es tuyo
Layla observó a Elijah desde la ventana del chalet de Bella, se cruzó de brazos mientras el guardaespaldas movía la cabeza hacia todos los lados, asegurándose de que nadie lo viera.
Si alguien llegaba a descubrirlo, era imposible que no pensara mal de la situación. Las actitudes de Elijah eran demasiado evidentes y acusatorias.
—Por suerte, no me ha visto nadie —dijo, apenas entró al chalet.
Layla elevó una ceja.
—Actúas como si vinieras a un encuentro amoroso y cland