102. ¡Suéltame!
102. ¡Suéltame!
Aria negaba con movimientos bruscos de cabeza; su rostro había perdido todo color. Su cuerpo temblaba con violencia, sus ojos estaban llenos de lágrimas y de pavor.
Miró a Justin, apresurándose a él; se aferró al brazo del guardaespaldas, sintiendo un nudo en la garganta.
—No puedes permitir esto, Justin —dijo, entrecortadamente—. Soy la madre de Layla, la suegra de tu jefe; no puedes dejar que la policía intervenga. Será un escándalo que manchará la imagen de los dos.
Justin ca