Capitulo 212
—¿En qué estabas ocupado trabajando?
—¿Te siguió alguna zorra?
—¿Por qué no hablas?
—Nunca me extrañaste,
—¿verdad? Ha pasado mucho tiempo
desde que nos vimos.
—¿Sigues enojado conmigo?
—¡Di algo, Noé!
—¡No me ignores!
Noé permaneció en silencio.
Ante tantas preguntas y
abrumado por sus insistentes quejas, la arrojó al sofá en cuanto entraron al condominio.
—¿Por qué estás pensando tanto? ¡Solo estaba ocupado con algo! —dijo Noé con calma.
—No estaba a tu lad