Contesté a la llamada muy nerviosa, pero cuando escuché la voz de mi marido, quise decirle todo lo que tenía en mi interior, pero preferí esperar a que llegara a casa o a vernos en el restaurante donde según mi sirvienta me esperaba Giuliano.
— Bianca, sé que he avisado para que te recogiera el chofer, pero se me ha complicado el trabajo, nos veremos en casa y no me esperes despierta llegaré tarde — me dijo
Termine la llamada sin decirle nada, me marché de la casa saliendo al exterior para busc