CAPÍTULO 89. Dispuesta a todo
Mark salió tras ella, cruzando el restaurante con la mirada fija en la figura que ya alcanzaba la puerta, y la alcanzó justo cuando Lauren estaba a punto de salir al exterior.
—¡Lauren, espera!
Ella se detuvo, pero no se giró de inmediato, como si estuviera conteniendo toda aquella emoción para que no estallara.
—Por favor. Necesito hablar contigo.
—¡¿Qué estás haciendo?! —exclamó ella dándose la vuelta para encararlo y en cuanto vio su rostro, Mark supo que no estaba enfadada.
Estaba abrumada.