CAPÍTULO 39. Contratos confidenciales
Mark ni siquiera iba a engañarse a sí mismo diciendo que no se le habían endurecido bragueta y las buenas intenciones al ver a Lauren bajar las escaleras descalza y usando su ropa. Como tampoco podía negar que lo único que le provocaba era quitársela. Pero por desgracia, también entendía que ella estaba en una situación demasiado vulnerable, y que cualquier insinuación suya podía sentirse como presión.
Dio gracias mentalmente por la taza de chocolate hirviendo que Lauren sostuvo en el regazo cu