CAPÍTULO 48. ¿Qué me dices?
CAPÍTULO 48. ¿Qué me dices?
Temblaba. Temblaba entre sus brazos y no era de frío, y Scott no podía explicar por qué aquello le gustaba tanto.
—No es difícil, Alexa. ¿Quieres estar aquí o no? ¿Quieres que te bese... o no? —susurró.
—Tú no vas a parar en un beso —susurró ella y Scott sonrió.
—Por supuesto que no. Yo no soy un príncipe azul, nena; yo soy un lobo feroz, especialmente en la parte de "comerte mejor" —murmuró sobre su boca.
Alexa pasó saliva. Realmente era una decisión muy difícil par