—¿No me vas a dejar respirar?— pregunta Katerin con una gran sonrisa, al sentir como Zac besa su cuello, luego de un buen sexo, uno al que ella ya se volvió adicta
—no sabes cuánto esperaba esto, pensé que quizás, porque estabas pasada de tragos, te ibas arrepentir— dice él y la gira para quedar frente a frente
—siento que necesitaba ese empujoncito, no soy tan valiente después de todo
—eres la mujer más valiente que e conocido— dijo él y puede ver como la mujer se sonroja, Katerin se queda