Teo sonríe con amargura.
—deja tu mundo de fantasía, tu a mi no me importas, ahora no pienses que porque no permito que un hombre toque tu trasero es porque estoy celoso, porque no es así— habla Teo molesto y Emily lo empuja —deja de comportarte como una niña— la regaña él
—entonces comportarte como un guardaespaldas de verdad— la chica lo fulmina y luego se marcha a seguir la fiesta, Teo niega con la cabeza una y otra vez lamentándose por haber aceptado venir a cuidarla
Él se gira y la ve bai