ADICTO A TI. CAPÍTULO 32. Un presentimiento
Milo Keller tenía algo más que decir, pero lo olvidó en el momento en que vio a su hijo avanzar por el pasillo del hospital hacia la puerta de salida.
—¡Logan! ¿A dónde vas? —lo increpó pero su hijo solo le hizo un gesto para que lo siguiera.
—Voy al hipód