CAPÍTULO 87: FRÍA INDIFERENCIA.
CAPÍTULO 87: FRÍA INDIFERENCIA.
Después de que la reunión terminara, los padres se dispersaron en pequeños grupos para charlar. Sebastián, aislado al otro extremo del jardín escolar, no había dejado de observar a Isabella ni un instante, estaba atento a cada gesto de ella, preguntándose cómo había podido ser tan idiota. Recordó los días felices junto a ella, y cada recuerdo era un puñal en su corazón.
«Voy a lograr que me perdones mi amor. Voy a hacerte entender que fui un idiota, pero que no