CAPÍTULO 84: PAGAR POR TUS ACCIONES.
CAPÍTULO 84: PAGAR POR TUS ACCIONES.
Mansión Becker
Amanda terminaba de darle de comer a su hijo cuando llamaron a la puerta. El timbre sonaba incesante.
—¡Voy! ¡Ya voy! —dijo, mientras se dirigía a la entrada.
Cuando abrió la puerta, varios agentes de la policía entraron rápidamente.
—¿Ustedes… qué hacen aquí? ¿Por qué…?
—¿Quién es? —Marcus terminaba de abrocharse los puños de la camisa y bajaba las escaleras. Sus cejas se fruncieron al ver a los oficiales—. ¿Qué hacen en mi casa?
—Señor Becke