Jenny llamó tímidamente a la puerta de la habitación de Anna, apenas rozando la madera con los nudillos. Cambió el peso de un pie al otro, sintiendo una mezcla de nerviosismo y expectación. Era la primera vez que iba a la habitación de Anna y, considerando la enemistad que existía entre ellas, no tenía idea de qué podía esperar.
Cuando la puerta se abrió lentamente, Jenny se encontró con una escena inesperada. Anna y Laura estaban allí, mirándola con las cejas arqueadas al mismo tiempo. Jenny p